La producción de compost es una actividad muy importante en nuestro huerto y/o jardín. Se trata de ser autosuficientes en este aspecto, para lograr un constante aporte de sustancias muy importantes para nuestro suelo. Tanto en el aporte de sustancias nutritivas y en el mantenimiento y mejoramiento de las propiedades físicas.
Para cumplir con la producción de compost, podemos contar con una amplia gama de sustancias orgánicas. Cuanto más variadas son estas sustancias, mejor será el aporte a nuestro suelo. A considerar: distintos tipos de bostas animales (menos de perros y de gatos), residuos de cocina (que no contengan carne y grasas), pasto cortado y restos frescos de nuestro jardín o huerta, cenizas y otros restos orgánicos.
Para ello se debe de formar capas seriadas en un montículo de estos restos. Intercalando estos restos con tierra. A la semana, revolver bien la pila y formarla de nuevo. Ir agregando más restos durante un mes y revolver semanalmente.
El compost quedará listo cuando la mezcla tenga olor a heno fresco. Si está bien hecha la mezcla, no se producirán malos olores.
En primavera-verano, el proceso demora 3 meses. En otoño-invierno, demora unos 5 meses.
Es un componente fundamental de los suelos y usualmente olvidado. No se toma en cuenta de que ciclo tras ciclo se va perdiendo del sistema.
Su pérdida origina problemas de distinto tipo. Los más destacados son: merma en el suministro de nutrientes y problemas de pérdida de estructura. Ya trabajaremos en estos asuntos.
Lo que más provoca la pérdida de materia orgánica es el constante laboreo del suelo, que la expone a la oxidación. Si es inevitable este régimen, se recomienda incorporar unos 2 kilos de materia orgánica por cada metro cuadrado de canteros, tanto en lo que hace al jardín como a la huerta.
Esta materia puede ser abono animal de distinto tipo, pero se recomienda la bosta de aves fermentada. Sea cual sea el abono animal, nunca incorpórelo fresco. Con un escardillo lo mescla con el suelo para que no se compacte en la superficie.
Otra posibilidad es emplear compost, pero al usarlo debe incorporarlo al suelo, no debe quedar en la superficie. Ya hablaremos del compost en una próxima entrega.
Es un factor muy importante a tener en cuenta, dado que la mayoría de nuestras actividades con las plantas se desarrollan sobre ellos.
Determina el suelo de nuestro espacio disponible (tanto para jardín como para huerta) al tipo de plantas que se desarrollarán con mayor facilidad. O en caso de que nuestro suelo no sea lo más apropiado para el crecimiento vegetal, se deberán de realizar una serie de tareas encaminadas a mejorar sus condiciones.
En general, es importante consultar “fichas” de distintas especies para saber los requerimientos básicos de las plantas de interés, en distintos aspectos: contenido de nutrientes, disponibilidad de agua, desarrollo radicular, acidez-alcalinidad, drenaje, etc… Como puede verse, los ejemplos anteriores determinan aspectos muy importantes a considerar para tener éxito en la tarea de cultivar.
Si los requerimientos anteriores no se cumplen, que dan 2 opciones:
Cultivar otras especies que se adapten.
Rrealizar un mejoramiento del suelo, para poder cultivar las especies que interesan.
Es por tanto preferible definir al suelo. De una manera bien entendible, para que no existan confusiones y así que no frustrarnos en el intento de trabajar con especies que se “verán complicadas” en nuestro predio.
Definición de suelo:
Se trata del medio fundamental donde se desarrollan las plantas, dado que de el obtienen agua, nutrientes y anclaje. Es un “cuerpo” natural (puede verse modificado por el hombre) donde se desarrolla un ecosistema muy particular, que incluye a las propias plantas, animales y microorganismos; con una interacción muy compleja de sus componentes que posibilita el sustento de las plantas y de los otros seres vivos.
Se puede “completar más esta definición, pero por ahora nos quedaremos con estos conceptos.
En próximas publicaciones, se trabajará más con el tema suelo. Por pronto, considero suficiente considerar lo que he expresado. Quiero dejar claro que en este tema hay que andar con muchos miramientos, para no perder tiempo y dinero. Y por tanto, para evitar frustraciones que son muy corrientes.
Como se entenderá, el tema es muy amplio. Por eso lo iremos ampliando, incluyendo ejemplos de plantas aptas para determinados suelos.
Las plantas de interior necesitan ciertos nutrientes para desarrollarse completamente. Hay muchas personas que realmente no pueden ocuparse de sus plantas y las descuidan en el sentido antes mencionado.
Es importante que sepas que a las plantas de interior en algún momento se le acaban los nutrientes y ellas aran lo posible para hacerte saber que algo anda mal, no te conformes con solo echarles agua.